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POLAQUIANDO

 

 

El sábado 20 de abril de 1913, la Unión Polaca en Berisso, recordará su primer siglo. Varias décadas de habitar la Capital Bonaerense de los inmigrantes, me permiten trazar algunas líneas, recordando familias de ese origen, que se afincaron a fines de la década de 1930, en las manzanas cercanas al cuartel de los Bomberos, en un loteo de tierras pertenecientes a herederos de Don Manuel Berisso, hermano menor del ítalo-ligur fundador Juan Bautista y otras, que enraizaron definitivamente en barriadas distantes, solicitando indulgencia con los involuntarias omisiones.

 

Se establecieron los sastres Janczarek y Baron. Los Nowak y los Kobla, que albergaban a sus paisanos hasta que conseguían trabajo. Romatowski, Orlowski y Tomaszewski, obreros de cuchillo en los frigoríficos. Mucha y Jacobo Skowronek, mecánicos. Mosiesko, de singular altura, que llegó a jefe en Swift por su dedicación y orden. Zimny y su lograda carpintería con esfuerzo propio. Los Fudali, Kardaszynski, Gotowski, Jagaszewski, Krukowski, Ruszczyk, Szymanowski, Okolotowicz, Zubik, Koziel, Kochanowski. Muchos, procrearon vástagos con estudios terciarios o universitarios.Completaban sus labores con negocios de carnicería Szumski, Kublinski, Ferenz y Oltuszek. Este último, con su comercio vecino a los Ucranianos Prosvita, estornudaba tan estridentemente que desde el Bar Victoria le respondían los parroquianos a coro, con el ¡salud! de práctica.

 

El matrimonio Dragowski, regenteaba un pequeño almacén, con un descendiente varón, que resultó ser un excelente ingeniero. Bladyko, que ama la historia y sus consecuencias, luchando por conservar las pruebas del pasado. 

 

Karmarczyk, Wroblewski y Swirski, dirigentes comunitarios, columnas de su colectividad. El tercero figura entre los aportantes financieros para el libro “Los polacos en América del Sur” de Stanislaw Pyzik. Wroblewski con sus hijas Waleria y Olga, visitaba a sus paisanos para la Nochebuena , con una estrella de papel parafinado iluminada con una vela, con figuras del pesebre navideño, entonando un villancico nacional, cuya fonética sonaba como “niema puñe mai gorali”.

 

Szymañski, nonagenario, afirmaba que San Pedro no lo llamaba pues no podía pronunciar su apellido, pero que un día iba a lograrlo. Jastrzembowski, amante de la trayectoria de la polaquería en la ribera donde asentaron, soportando su sordera, ejerciendo de abogado. El destacado médico cirujano Alejandro Mayoski. Ana, Celina, Stanislaw y Mariano Wojciechowski, pioneros del monte deltero.Swidzinski, ingenioso inventor de la contratuerca que se autoajustaba. Antonio Wejda, técnico itinerante de Gas del estado. Las hermanas Irene y Sofía Lasek, de Villa Paula, entre la historia de su barrio y la enfermería, a la que agregamos la presencia de las familias Laskowski y Mankowski.

 

Los Dobrowlañski con descendencia portadora de diversos oficios y Walter, el escultor, genuino representante del arte local.

 

Florian Czarnyszewicz, operario en los frigoríficos. Escribió 4 novelas, una con temática lugareña, figurando en la literatura polonesa. Jubilado, fijó residencia en Villa Carlos Paz, Córdoba, donde falleció. Su obra fue remitida a la Casa Polaca de la Capital Federal. Esta historia la posee en Varsovia, el periodista Dariusz Jarosinski, gracias a la Página Web del Museo 1871.

 

Los Szelagowski decidieron mudarse a La Plata definitivamente. Miguel, abogado, fue Embajador Argentino en Polonia durante el Gobierno del Dr. Alfonsín. Trajo de recuerdo una estatuilla en cerámica del General Pilsudski. Ricardo, fue Fiscal de Estado de la Provincia de Buenos Aires, hasta su fallecimiento. Cecilia, artista plástica, suele sumarse a eventos en la sede social institucional.

 

Román Urbañski, carpintero, esposo de Augusta Sopchic, vecinos de los Paruchewski y de los Sosnowski. Siete hijos varones, el último apadrinado por el presidente Figueroa Alcorta y una mujer, Blanca, que le apasionaba cantar tangos. *Urbañski Hermanos* fue la primera imprenta con la que contó Berisso, sucedida por César Lupienski, laborando hasta sus días postreros. Habitaban una casona de madera y chapas en la calle Abundancia, luego Trieste (164), a media cuadra de la Sociedad Griega.

 

Amadeo Urbañski fue consultado por el Maestro Moszynski en la ciudad de Buenos Aires, sobre alguna población con inmigrantes polacos. Su resultado fue la actual centenaria UNION POLACA, que ha sumado otros apellidos: Klinkowicz, Zimny(\(\(\(h), Matula, Swiatkowski, Droghei, Zyromski, Kapala, Zacharewski, Hawryszko, algunos arribados luego de la Segunda Guerra Mundial, como Wojtaszek, combatiente en la batalla de Monte Casino, Italia.

 

A la calle numerada como 10 ESTE (ex. Nueva Callao), le fue asignado el nombre de POLONIA por el afincamiento de inmigrantes de ese origen y en el Barrio Universitario una arteria lleva el nombre de MARIA CURIE SKLODOWSKA, dos veces galardonada con el Premio Nóbel. Al cumplirse 500 años del nacimiento del sabio Nicolás Copérnico se descubrió un busto conmemorativo en la esquina oeste de la Plaza Almafuerte , iniciativa del directivo Fernando Malec. El original, obra del escultor Fúrfaro, fue destruido por un ofuscado vecino, que lo confundió con un personaje político y debió ser repuesto.

 

Compartimos la visita internacional del entonces presidente Lech Walesa – notable gremialista-, participando del acto protocolar en la Plaza San Martín de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Es insoslayable recordar en cada reunión de camaradería la indeleble figura del Papa Juan Pablo II, el Karol Wojtyla de Wadowice. El permanente recuerdo de la luchada Independencia y del valor inclaudicable de los soldados originarios. Una Cátedra Libre de la Cultura Polaca en la Universidad de La Plata, ejercida por personalidades. La ceremonia del *Oplatek* de todos los diciembres, deseando ventura para el año venidero. El Conjunto Poznan-Przyjaciel en todas sus versiones. La peregrinación a Luján visitando el gabinete de la Virgen de Czestochowa. Los exquisitos pierogi y la genuina belleza de las varias veces Reinas del Inmigrante, completan la sumatoria que intentamos.

 

 

Horacio Urbañski Escritor, miembro de la Asociación de Entidades de Bien Público y de la Unión Polaca en Berisso

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